RESUMEN
Planteo un análisis utópico del devenir del Kml y los
mashup de mapas virtuales. Pero utópico quiere decir aquí su significado
etimológico, como ‘otro lugar’. La utopía deja de ser filosofía para
convertirse en operatividad real y virtual. La construcción de los territorios
que habitamos empieza a ser dislocada por una nueva manera de entender la
tierra, el territorio y el terruño. Los mapas virtuales de meros instrumentos
para ayudarnos a llegar de un punto A al punto B, devienen contingencia
creativa. Los Kml adquieren el poder GeoSemántico, a pesar de que no alcanzan a
ser confeccionados por criterios de la Web Semántica del W3C, puesto que
obligan a una nueva conceptuación de la Geosemántica. Ahora podemos crear
territorios a voluntad y estos podrán alcanzar cotas de validez en el mundo
real dependiendo del comportamiento de las comunidades. La ecuación
GeoSemántica que se propone, quiere abrir el potencial real y virtual de las
tendencias generadas por los mapas virtuales. La construcción de la ecuación
GeoSemántica implica el desarrollo de un marco teórico que aclare y ordene la
complejidad ontológica que plantea la paradoja del espejo ascensional
que implica Google Earth, primus inter pares de los programas
geográficos orientado a usuarios finales.
PALABRAS CLAVE:
GEOSEMÁNTICA
– GEOGRAFÍA – NEOGEOGRAFÍA – TERRITORIO – MAPAS VIRTUALES – SIG – GEOREFERENCIA
– SENTIDO – KML
INTRODUCCIÓN
La aparición de la Geomática y los
Sistemas de Información Geográfica (SIG) significó toda una revolución para los
analistas del espacio físico: geógrafos y geocientíficos. De esta revolución el
común de los habitantes del planeta no fue mayormente participante, que no sea
como variables a medir por los requerimientos de comprensión de la geografía
humana. Con la aparición de Google Earth la revolución de los SIG se ha
ampliado e integrado a la vida cotidiana de unos 300 millones de personas
alrededor del mundo hoy por hoy.
Google Earth ha impactado a los usuarios que han
descargado este programa y a los que han podido presenciar su interfase. El
impacto de Google Earth tiene cualidades ontológicas (existenciales) que
implican una revolución que no se limita a ser un momento en la evolución de la
geografía digital, sino que nos ha presentado una nueva forma de
experienciación cotidiana del mundo, de manera que sus consecuencias calan
hondo en las estructuras de pensamiento individual y social, Google Earth es un
fenómeno geográfico, pero aun más es un fenómeno filosófico, antropológico y
sociológico, es decir, sus consecuencias son mejor entendidas si se lo toma
desde el punto de vista de las ciencias humanas y las humanidades, aunque desde
luego exigiendo la comprensión tecnológica del fenómeno al que da pie.
Desde un primer momento el autor
participa del desafío intelectual que constituye Google Earth (Google Earth y
la serie de mapas virtuales), diseñando para ello un concepto que presenta la
consistencia para direccionar intuiciones y expectativas de lo que devendría un
navegador de internet con una interfase visual planetaria. El concepto era el
de GeoSemántica, conceptuado –sin pensar que ya existía como proyecto de las
Geociencias.
Pero así como los SIG ya existían dentro de las
Geociencias; de la geografía humana con fines científicos y administrativos; de
igual forma la geosemántica ya existía como proyecto para mejorar el manejo e
interoperatividad de los datos provistos e instalados en los SIG. Y, así como
Google Earth socializó los beneficios de los SIG, potenciando su aspecto visual
y navegable, la geosemántica planteada en 2005[1],
venía a ser la propuesta de socialización de esa otra geosemántica de origen
científico técnico.
Desde luego que Google Earth no es
el único programa de mapas virtuales, pero no cabe duda que es el más masivo, y
por tanto el que tiene un mayor peso social a escala global. Aun considerando
los mapas de fuente abierta, son Google Earth y Google Maps los referentes que
han propiciado la búsqueda y desarrollo de alternativas de programas
geográficos de fuente abierta para usos Web.
En el ensayo de 2005 se desarrolló el argumento de
que “..Google Earth es una pieza maestra de una nueva Era Tecnosocial”,
planteando la idea de un geobrowser, un navegador integral geográfico de
internet, donde toda información buscada y encontrada estuviese relacionada con
un lugar físico del planeta, incluso aquellos datos más virtuales serían
encontrados vinculados al menos con las coordenadas de aquellas bases de datos
donde se alojan. Esta visión se complementaba con la idea de que la Web
semántica es el modelo de organización de los datos expresados en lenguaje
natural, con el fin de crear un continuo de comprensión humano-máquina, es
decir un continuo hacia una inteligencia artificial construida socialmente. El
concepto de Geosemántica planteado entonces tenía una base sociológica, y
buscaba esbozar las posibles consecuencias del uso intensivo de la anotación
del planeta con datos sociales.
Considerando la definición de Geosemántica dado por
el proyecto de Jean Brodeur, del Canadá Earth Resourses, y por el W3C de
Berners Lee, podemos decir que estas definiciones corresponden a la figura de
una ‘Geosemántica con guardapolvo’, aludiendo al aspecto técnico de esta
acepción. Asimismo la definición presentada por el autor en 2005 sería asociada
a la imagen de una ‘Geosemántica con camisa’, aludiendo a los sociólogos como
los encargados de estudiar y potenciar la apropiación societal de los mapas virtuales
y el poder de anotar el planeta.
Actualmente, si bien seguimos esperando que la Web
3.0 (Web Semántica) irrumpa en nuestra cotidianidad, los avances de la Web 2.0
nos han impresionado por la multiplicidad de recursos que se están desplegando
a partir de la estructuración social de los datos. Siguiendo la misma lógica
evolutiva, así como la Web 2.0 ha democratizado el acceso a la publicación Web,
con múltiples recursos de acceso libre, de la misma manera los mapas virtuales
se han acoplado al movimiento socializante, dando origen a una explosión de
geógrafos legos realizando anotaciones y componiendo Kml. Esta explosión de
datos vinculados a mapas (noticias, fotos, sitios, negocios, etc.) ha generado
un nuevo concepto epocal para la geografía: La Neo-geografía[2].
En este sentido, a partir de una mejor comprensión del fenómeno de la Web 2.0,
y su devenir abierto en contenidos y recursos, he llegado a plantear una
‘Geosemántica con remera’, aludiendo a una construcción de sentido sobre el
planeta a partir de usuarios comunes, cuya orientación es libre, no limitada
por ninguna seriedad o compromiso de verdad necesario. Esta ‘Geosemántica con
remera’ se identifica a la nueva geografía o Neogeografía.
LA NEO-GEOGRAFÍA
La Neogeografía define una nueva etapa de la
geografía, en la cual esta deja de ser especialidad de geógrafos y usuarios de
SIG, para dar paso a una disponibilidad abierta de tecnología de construcción
de mapas y cartografías basadas en el ciudadano internauta común y corriente.
El archivo Kml (Keyhole Markup Language, y su versión comprimida Kmz)[3]
permite representaciones de los espacios físicos en múltiples recursos para
representar las cuatro dimensiones, y generar otras dimensiones utópicas, tales
como, ficciones interdimensionales[4],
interactividad, tiempo real, etc. Las que son visibles para los geonavegadores
Google-Earth y Nasa World-Wind. Pero para el caso de este tipo de aplicaciones
en Google-Maps y Yahoo Maps, el recurso se denomina API (Application
Programming Interfase), que permite realizar aplicaciones múltiples
combinando y retrotrayendo mapas a diferentes sitios Web, aunque desde luego
API tiene aplicaciones más amplias. La forma en que se mezclan estos recursos
se denomina mashup, pero no se refiere exclusivamente a Kml, sino a
combinaciones de aplicaciones Web en general.

Los mashup que integran mapas en distintas
cofiguraciones de aplicación Web y los Kml están orientados a potenciar al
usuario común con nuevas habilidades geográficas de carácter creativo. Y
decimos creativo en un sentido fuerte: puesto que se abre la posibilidad
de mezclar recursos y generar una nueva comprensión geográfica que amplifica
propiamente las posibilidades de diseño del territorio (diseño territorial), de
manos de usuarios comunes.
La geografía deja de ser una especialidad para
convertirse en una generalidad. Esto tiene consecuencias de peso para nuestras
sociedades puesto que la geografía establece los límites de nuestros estados
nacionales, y esa es una de sus funciones formales de mayor peso desde el punto
de vista geopolítico, que requieren de especialización y cuentan con un poder
autoritativo frente a los organismos internacionales, frente a otros estados y
frente a los ciudadanos comunes.
Pues bien, la neo-geografía marca el punto en que la
geografía es construida por todo aquel que quiera designar y crear territorios.
Esto altera muchos conceptos que conocimos hasta ahora.
Considerando la importancia de aclarar y desenredar
la madeja de consecuencias transformadoras este ensayo se plantea, en primer
lugar, la generación de un marco teórico general de este proceso filo-geonáutico,
que nos lleve a una comprensión conjunta de la pregunta por la nueva geografía
basada en la apertura y la libertad de publicación y anotación de mapas; especialmente
involucrando las transformaciones de los parámetros sociales respecto del poder
de manipulación libre de la geografía. Para ello es necesario apelar a nuevas
ideas, con neologismos que permitan captar el proceso humano en el planeta
virtual, así como plantear una ecuación mínima sobre la construcción social de
contenidos geográficos. Ese es el objeto de este trabajo.
MARCO TEÓRICO
Se plantea un entramado comprensivo basado en
conceptos que requieren una definición explícita, que redunda en una búsqueda
filosófica de sus significados potenciales. Para ello seguiremos la senda de la
Geofilosofía de Gilles Deleuze y Felix Guattari (adjudicada a Nietzsche)[5].
En primer lugar realizaremos un relato de las tendencias presentadas en estos últimos 3 años, que se limitan a seis hechos generadores que, se considera, producen sus propias paradojas, las cuales escalan en grado y consecuencia, desde un plano abstracto-virtual hacia un plano político-jurídico. Luego de presentar la escalada paradójica nos avocaremos a realizar las definiciones conceptuales requeridas para desplegar las ecuaciones geosemánticas que son el objeto de este trabajo.

–
Dados los hechos:
1.- Paradoja del espejo ascensional: El planeta real, registrado por la fotografía satelital y aérea en distintos momentos –relativamente recientes; se encuentra disponible visualmente para millones de usuarios a escala global con los mapas satelitales virtuales. Al visualizar el planeta en nuestro monitor ascendemos de nuestra posición hacia un estrato satelital, que nos lleva a su vez a otro estrato superior, el nivel de la manipulación sobre ese planeta digital. A la vez somos observadores, observados y este círculo nos asciende hasta las esferas del pensamiento y la imaginación, al nivel tanto individual como planetario (noósfera). Esto plantea un primer nivel de paradoja: observamos, manipulamos y poseemos un mundo que es una representación real de la tierra en la que habitamos. (Observador hiper-reflexivo y creativo).
2.- Paradoja de la autoridad geográfica: Tenemos la herramienta Kml, con la cual podemos anotar nuestros datos sobre este planeta, estos datos no responden a ningún criterio establecido, sino que son sindicaciones geográficas libres. (Puntos, líneas, rutas, polígonos, capas de imágenes, rastreos de GPS, maquetas 3D, etc.). Si es posible anotar polígonos e imágenes sobre dicho planeta virtual, esto plantea un siguiente nivel de paradoja: se pueden establecer mapas ficticios, mapas contendientes o mapas históricos sobre las imágenes del planeta virtual, generando representaciones alternativas a las hegemonías geográficas establecidas (geógrafos de oficio y oficiales).
3.- Paradoja de los territorios alternativos:
Cada usuario de mapas virtuales tiene una subjetividad que debe entenderse como
agencialidad cartográfica, considerando los millones de usuarios, cada
cual genera y lee los mapas a partir de su singularidad, y, aun más importante;
cada cual puede juzgar los mapas de los otros en base a filiaciones
diferenciales más o menos azarosas o previsibles. Por ello manejan un poder
hasta ahora desconocido, que puede derivar en realidad sin mucha dificultad, y
que plantea el siguiente nivel de paradoja: que el territorio creado por el agente
cartográfico, independientemente de su nivel de realidad o ficción (de
precisión, de interpretación, de historicidad, etc.), puede ser juzgado, es
decir, votado, de manera sincrónica por millones de afiliados a esa percepción
geográfica (territorio), la que, a partir de cierto número crítico de afiliaciones
comienza a comportarse como real (pensemos en Borges o Carroll). Desde luego
que la masa crítica no es un número determinado, sino que está en relación con
la amplitud del territorio, al peso de sentido, a elementos contingentes, a
factores de ficción, de emotividad, etc.

4.- Paradoja del juicio surreal del Kml: El tipo de filiaciones que mueve ‘el juicio del Kml’ –o sea la votación y afiliación a un Kml; está basado en un diferencial de motivaciones que convergen en una sincronía de criterios (aprobativos o desaprovativos) respecto de la calidad y cualidad de la composición geográfica. Es posible entonces plantear que en la sociedad actual ese criterio es principalmente derivado de una filiación emotiva, especialmente considerando que la sociedad massmediática ha incrementado las dosis de manipulación emocional subjetiva de los públicos y consumidores. El cuarto nivel de paradoja es que el juicio del Kml deviene surrealista, no se ancla, no busca anclarse en las definiciones geográficas consensuadas ni en lógicas espaciales consensuadas, sino que precisamente busca ir más allá, en términos de construcción cultural de la virtualidad y del espacio físico real, alimentando un utopismo con peso terrestre (propiamente temática de la posmodernidad).

5.- Paradoja de la geopolítica generalizada: La posibilidad de validar un territorio creado a partir del Kml equivale a la creación de un mundo virtual (como Second Life), pero que tiene la capacidad de confrontar intereses geopolíticos y geoestratégicos en el planeta real. Esto implica una nueva acepción para el concepto de realidad aumentada: si la comunidad de geonavegadores acepta territorios en los que existen conflictos territoriales reales (y no sólo al nivel de las relaciones entre estados, sino también hacia todos sus subconjuntos), o simplemente decide aceptar definiciones más o menos ficticias o partidarias de los territorios a partir del juicio aprobatorio del Kml y de la consecuente afiliación al punto de vista del territorio planteado en el Kml; así se nos abre la siguiente paradoja. La quinta paradoja concierne a la Teoría de la Dominación, la teoría del estado y a la teoría de la soberanía: el Estado nación no puede controlar un territorio virtual que es la representación de su ‘territorio soberano’, el Estado nación no puede manipular el juicio del Kml, de manera que el conjunto de agentes cartográficos diferenciales y de geonavegadores pueden operar y realizar tautologías sobre el territorio libremente, teniendo como base sus propios consensos. El poder geopolítico se abre a los autores de Kml, y no solo en oposición a una soberanía real, sino también ficticia. (Véase el caso de la Isla Sizigia).
6.- Paradoja de la Realidad Kml: Los geonavegadores que respaldan un territorio votado, operan y operarán de acuerdo a las coordenadas de referencia del Kml en cuestión. Es decir, como seres pedestres desarrollarán todas las consecuencias del lugar, tal como se plantean en el territorio dibujado en el Kml. La última paradoja que planteamos resulta de la posibilidad de vivenciar el espacio físico terrestre de acuerdo a un Kml, y así eventualmente omitir, invalidar, anular, y suprimir la soberanía territorial establecida. Aquí la paradoja implica el conflicto real sobre el espacio físico local, entre los afiliados al Kml y el dominio político y jurídico de la tierra. Consideremos también que este poder del Kml de ser real puede derivar, no necesariamente de manera conflictiva, en obras arquitectónicas, en propuestas urbanísticas y paisajísticas sobre un territorio que en primera instancia existe como utopía, es decir, en el concepto territorial planteado por el Kml (especialmente considerando la integración de maquetas 3D con el programa Sketchup).
A partir de la apertura y libertad con la cual se puede construir geografía hoy, cobra más validez la definición (no intensiva) dada por Deleuze y Guattari a la geografía[6]:
“La geografía no se limita a proporcionar a la historia una materia y unos lugares variables. No sólo es física y humana, sino mental, como el paisaje. Desvincula la historia del culto de la necesidad para hacer valer la irreductibilidad de la contingencia... Finalmente desvincula la historia de sí misma, para descubrir los devenires.”
Esta definición es hoy aun más válida y penetrante, pero hay que considerar el aumento tecnológico del poder de la mente para dar cuenta de las contingencias espaciales, para ampliar los horizontes en los cuales fundar los devenires que despliegan las propuestas geográficas inscritas principalmente en la potencia del territorio Kml.
Hasta el momento hemos dado por sentado el concepto
de Territorio, volvamos un poco atrás y problematicemos este concepto, siempre
en el contexto de los mapas virtuales y sus consecuencias societales.
El Territorio surge de una intención sobre la tierra,
de una voluntad de apropiarse una tierra, la forma de apropiarse una TIERRA es,
en primer lugar, darle un SENTIDO a esta, el territorio es aquello que
otorgamos mentalmente a un lugar. Nos centraremos en la definición de los
términos TIERRA y SENTIDO:
1)
Por Tierra entendemos
dos significados:
a.
La Tierra es Gea,
unidad de significado, como la Madre Tierra, como Hogar Vivo, Globo Global,
etc. Considerando su espacio orbital y su campo electromagnético. Este es su
significado general.
b.
Dentro de la Tierra
como lugar existen los espacios físicos determinados, los lugares; la tierra,
las tierras. En términos operativos, y teniendo en cuenta el acto de dar
coordenadas geográficas a un Kml, podemos objetuarla en tanto:
i.
Punto: coordenada
mínima (Lat, Lon).
ii.
Trazo: secuencia
continua de puntos.
iii.
Área: superficie de un
espacio físico dado, delimitada por una trama de puntos.
iv.
Volumen: espacio
tridimensional con o sin referencia en el espacio superficial de la Tierra,
pero con referencia al espacio aéreo y orbital de la tierra.
v.
Flujo: Movimiento de
variables espaciales referidas a objetos.
2)
El Sentido:
o En términos lógicos reconocemos que el sentido se define como una de las máximas complejidades, puesto que todo sentido implica su propio sin sentido, creándose campos caóticos intermedios (Carroll, Borges, Deleuze). El sentido es percepción, y somos lo que percibimos (Parménides). El sentido es actividad mental, crea conceptos para darse a entender, y los coloca en línea con una voluntad de significación identificada con un lugar (físico o discursivo).
o En términos de grado el sentido puede ser
i.
Teleológico,
pragmático, utilitario, funcional: propiamente sentido.
ii.
Sustantivo,
existencial, ontológico. En este caso existe un campo filiar con el sentido, se
trata del AMOR, Filia en general, capacidad de compromiso anímico, corporal,
hasta vital con el sentido otorgado a ese lugar del pensamiento: lugar-objeto o
lugar físico.
o Con fines heurísticos planteamos una definición
operativa del Sentido que nos permita un planteamiento algebraico mínimo: El
sentido está determinado por el acto humano de otorgar significado a algo, de
significarlo de manera determinada, en este caso, el medio de significación es
la composición de Kml, el acto de darle contenido, sin considerar aún sus
coordenadas.
–
De esta definición deriva nuestra principal ecuación:
1)
TIERRA + SENTIDO =
TERRITORIO
Que describe el proceso de territorialización
relativa, es decir, el acto de dar un sentido a un lugar; simplemente otorgar
contenido y coordenadas a un Kml. Este sentido puede ser mínimo (un punto del
espacio marcado con un título y una breve descripción) o intensivo (un
territorio volumétrico, con maquetas virtuales, noticias en tiempo real,
palabras claves intensivas, etc.).
–
Y sus alternativas algebraicas:
2)
TIERRA = TERRITORIO –
SENTIDO
Que describe una desterritorilización relativa
virtual, es decir cuando una tierra pierde significación, desaparece lo humano
del lugar que vuelve a ser simplemente una deriva geológica. Para el Mapa
virtual es simplemente espacio sin anotaciones, sin Kml.
3)
SENTIDO = TERRITORIO –
TIERRA
Que describe una desterritorialización virtual, queda
solamente la navegación internet sin georeferenciación, queda solo la Web
anterior a los mapas virtuales. Es el momento en que pensamos que la internet
era pura desterritorialización. Un Kml que no llega a ser Kml, dado que carece
de coordenadas y tierra donde posarse.
Cada territorio, entendido como Kml, es en
sí un concepto, el cual, en cada caso singular –los Kml publicados–,
plantea una dimensión sui generis del espacio físico que describe, un
plano dimensional regido por el creador o creadores del territorio.
El mashup permite la expansión continua de la
estructura de recursos embebidos en un Kml. Aumentando así la capacidad de animar
los territorios y atraer, convencer y comprometer los sentidos de los geonavegantes.
El sentido, en su grado de Filia o Amor, plantea un
nuevo tipo de relación con una tierra, según la mecánica de paradojas que se ha
planteado, la filiación, el voto favorable y la masa crítica de afiliaciones a
los Kml genera un horizonte en el cual el territorio creado por un Kml puede
llegar a derivar en más que un simple territorio de mapas virtuales, puede
derivar –tal vez en un momento límite– en una ‘Patria’, Patria en un muy
nuevo sentido. Que desde luego se intercepta con el espacio físico real en
donde se ha creado el concepto territorial.
El concepto que otorga la calidad de territorio filiar a un Kml es el concepto de terruño, tierra arraigada en las costumbres, en las costumbres de geonavegación por internet, y a su expansión y consecuencias sobre el espacio físico. El terruño tiene la propiedad tónica; se enraíza en la tierra a partir de la mente, asume el lugar, el espacio físico como propiedad ontológica de un ser, de una comunidad; lo sitúa en la balanza existencial y constituye su peso determinante.
–
Así se forma la siguiente ecuación:
4)
TERRITORIO + AMOR =
TERRUÑO
El territorio votado favorablemente, territorio que
llena la masa crítica de bajadas del Kml, crea un ambiente virtual de efectos
potencialmente reales. Puede llegarse a la paradoja n°6 de la Realidad KML,
surgiendo una filiación fuerte con un territorio Kml, una eventual Patria
Kml, un avatar territorial, una utopía.
En este momento algebraico el poder del usuario de
geonavegadores alcanza su grado geopolítico, conformándose un espacio físico
variable cuyas escalas son propiamente fractales, puesto que están determinadas
por las escalas ópticas de observación de la tierra virtual, en el continuo
óptico del zoom a la tierra existen infinitos grados de acercamiento, cada uno
de los cuales integra un espacio semántico que integra los niveles ópticos
inferiores.
Pero no sólo en las escalas ópticas es posible
afirmar la fractalidad, también puede hablarse de fractalidad de acuerdo a las
escalas de extensión de un territorio, desde lo más local, lo geográficamente
íntimo, hasta lo más general, es decir, las pretensiones de significación a un
espacio mayor: un continente, un océano. Por ejemplo, los movimientos
autonómicos en el mundo pueden plantear su propia versión de su patria Kml, con
expectativas de validación sobre el espacio físico, es decir, se escala desde
lo más local hasta el nivel geopolítico y geoestratégico, y aún más allá, en la
geografía ficción, es decir: en la creación territorial basada en la
imaginación.
Por otro lado, cuando hablamos de masa crítica de
afiliaciones al Kml debemos comprender el poder de las redes sociales
para desenvolver fenómenos de masividad inusitados. Las comunidades de internet
son observadas como fenómenos caóticos, puesto que pueden crecer y
desarrollarse de manera difícilmente previsible. Así nos lo ha demostrado la
Web 2.0, potenciando el caos de contenidos y el sentido de organización azarosa
que testimoniamos en los blogs.
GEOSEMÁNTICA: MÁS ALLÁ DE LA
HEURÍSTICA DE LA UBICUIDAD
Finalmente planteamos una ecuación que representa la
Geosemántica en una dimensión distinta de la conceptuada en la ecuación n°1:
a)
TIERRA = GEA
b)
SENTIDO = SEMANTICA
Por lo tanto:
TIERRA + SENTIDO = GEOSEMÁNTICA
Pero esta GeoSemántica se libera de las limitaciones
derivadas de su significado dentro del proyecto de Web Semántica del W3C. Aun
esperamos que este proyecto adquiera su masa crítica y empiece a generar
consecuencias societales. Pero de momento entenderemos la Semántica en tanto
simple sentido, sin pretender articularse persiguiendo los objetivos de
composición de una Inteligencia Artificial social. Esto dado que la creación de
territorio a partir de los Kml no pretende articularse como un proyecto
unificado, que los usuarios de Kml se planteen seguir, sino que cada cual crea
su propio criterio territorial, el que será juzgado por las comunidades.
Semántica está vez quiere decir sentido libre. La Web
Geosemántica Global planteada por el autor en septiembre de 2005 sigue en pié,
pero en otro orden del fenómeno internet geográfico. Su lugar corresponde a la
senda para desarrollar una IA social con conocimiento de lugar, con conciencia
de lugar. Sin embargo no debe obviarse el hecho de que los Kml en la medida
que consiguen afiliaciones y con ello realizan territorios, se
transformarán en parte del conocimiento que deberá incluir la Web GeoSemántica
Global en tanto que IA espacial.
La GeoSemántica tal como ha sido planteada en este
trabajo se orienta a explotar la heurística de la utopía espacial, es decir,
trata de abarcar el fenómeno de los mapas virtuales tal como la sociedad global
ha ido apropiándosela. Poniendo énfasis en la capacidad de generación de
sentido sobre la tierra, es decir, el poder de territorializar el espacio
abierto de los mapas virtuales.
Si:
TIERRA + SENTIDO = TERRITORIO
Y:
TIERRA + SENTIDO = GEOSEMÁNTICA
Entonces:
GEOSEMÁNTICA = TERRITORIO
La GeoSemántica entonces se identifica al territorio,
pero más precisamente a la práctica de crear y desarrollar territorios sobre
mapas virtuales, especialmente bajo la expectativa de generar consecuencias
sobre los espacios físicos; o sea, de validar los territorios como Realidad
Real frente a las distintas comunidades de internautas.
La Geosemántica identificada como la práctica de
generar territorios, tal como se ha presentado, ha derivado en una potencia de
artificialidad, de utopía, a cuya realidad ya no se le puede dar la espalda. La
expresión libre, propia de la Web 2.0 se acopla al poder de la neogeografía, a
la anotación libre de la tierra, a la potenciación del sentido geográfico y de
la conciencia de lugar.
El demiurgo que desarrolla territorios a partir de
una visión artística, una posición política, un compromiso social o ecológico
podrá tal vez representarse a sí mismo a partir de un avatar que habite
virtualmente su territorio y que faculte a otros para entrar como avatares que
habiten un Kml extenso, o llanamente que habiten el metaverso que Google
podría implementar. Las tendencias señalan que esto es más que posible, aunque
no sepamos si tan cercano como desearíamos.
Este Paper fue Producido en el marco del 2° Encuentro Inclusiva-net: Redes digitales y espacio físico, Organizado por Medialab-Prado.
Publicado en:
http://revista.escaner.cl/node/693
http://www.aainteligencia.cl/2008/Mar2008_1_DiegoCerda.html
[1] Cerda Seguel, Diego. El mundo según Google. Google Earth y la creación del Dispositivo Geosemántico Global. http://Geosemantica.gearth.googlepages.com
[2] Este término ha sido acuñado por Di-Ann Eisnor de Platial Inc. Sin embargo, considero que este es un término genérico de tal amplitud, que difícilmente puede limitarse a ser considerado obra de un solo autor.
[3] Debemos considerar que el Kml es un formato que incluye muchos aspectos del archivo Gml (Geography Markup Language), propio de la operación de los sistemas de información geográfica, SIG, pero el Gml a diferencia del Kml, no incorpora en su gramática la capacidad de presentación de los datos (la interfase gráfica visual del Kml), sino que está orientado al “modelaje, transporte y almacenamiento de la información geográfica” (artículo GML, en: Wikipedia en español).
[4] Ficciones interdimensionales son por ejemplo los espacios inmersivos a partir de monitores. Las principales dimensiones que considero son tres: la realidad, la ficción y la realidad ficción. Dentro de la ficción cabe considerar los territorios de la literatura (Tolkien, Borges, el Quijote). Cuando a partir de la imaginación se crea realidad (operaciones encubiertas, juegos macabros), hablamos de realidad ficción. Cuando el espacio monitor de los mapas virtuales permite yuxtaponer estas tres dimensiones hablamos de ficcionmes interdimensionales. Véase mi trabajo en filosofía política: La inteligencia y los guionistas de la realidad: La creación artificiosa del mundo. Aainteligencia.cl, enero, 2008.
[5] Deleuze, Gilles, y Guattari, Felix: ¿Qué es la filosofía?. Anagrama, 1993, Barcelona.
[6] Deleuze,
Gilles y Guattari, Felix. ¿Qué es... Op. Cit., Pp. 96-97.


